El modelo de gestión de basuras en la Comunidad de Madrid ha vuelto al centro del debate político en nuestra ciudad. El Pleno del Ayuntamiento ha aprobado hoy una moción en la que rechaza tajantemente la Estrategia de Economía Circular del Gobierno Regional, calificándola de “incompleta” y basada en un “análisis falso” de la realidad que viven los municipios del sur.
La propuesta, que ha contado con el respaldo de PSOE y Más Madrid, la abstención de Vox y el voto en contra del PP, denuncia que la gestión regional de residuos está lejos de cumplir con los objetivos marcados por la Unión Europea.
El “fracaso” de las mancomunidades y la falta de inversión
En el texto aprobado se pone de manifiesto que la Comunidad de Madrid cedió hace más de 15 años la gestión de los residuos a las mancomunidades formadas por ayuntamientos. Sin embargo, el Consistorio fuenlabreño denuncia que el Gobierno Regional entregó en su día instalaciones obsoletas y sin capacidad real de tratamiento, dejando la carga del problema sobre los hombros municipales.
Uno de los puntos más críticos de la moción es el económico. El Ayuntamiento explica que la Comunidad recibe del Estado el importe recaudado por el impuesto al vertido que pagan los propios municipios, pero que ese dinero no se está revirtiendo en la gestión local.
“En la nueva estrategia regional, figura la intención de financiar solo el 50% de las inversiones, pero si lo que aportan es simplemente lo que ya han recaudado de los ayuntamientos, en realidad no hay una financiación propia por parte de la Comunidad”, reza el texto aprobado.
Demandas urgentes: Consorcios y fondos directos
Ante esta situación, Fuenlabrada insta al Gobierno de la Comunidad de Madrid a tomar medidas inmediatas para desarrollar una verdadera Economía Circular en la zona sur que genere empleo, innovación y sostenibilidad. Las demandas son claras:
- Gestión compartida: Que la Comunidad se incorpore de forma urgente a la gestión de las mancomunidades creando consorcios, un modelo que ya funciona con éxito en otras autonomías.
- Aportación técnica y económica: Que el Gobierno Regional aporte medios técnicos y fondos propios para financiar infraestructuras, en lugar de limitarse a gestionar el dinero que llega del Estado.
- Transferencia de impuestos: Que se transfiera íntegramente a las mancomunidades la recaudación del impuesto al vertido.
Para el Gobierno local, el cambio hacia un modelo de ciudad más verde y sostenible pasa necesariamente por que la administración regional asuma su responsabilidad y deje de tratar la gestión de residuos como un problema exclusivo de los ayuntamientos.




